TRADUCCION Y LITERATURA AFRICANA: MULTILINGUISMO Y...

Es una obviedad afirmar que el hombre es un ser finito, sometido incansablemente a la contingencia; que, sin conocimiento previo, tan sólo tiene a su disposición una “cantidad” limitada de tiempo y de espacio. No obstante, puede vivir (con-vivir) en un clima de “libertad condicionada”, con fronteras inciertas y transgredibles, y una buena prueba de esto es el hecho de que, incesantemente, se ve envuelto en procesos de traducción. El ser humano traduce porque es un ser finito pero con deseos infinitos; traduce porque dispone, al mismo tiempo, de una ubicación concreta y móvil (espacio y tiempo) y de libertad; traduce porque, a pesar de la presencia constante de la muerte, está poseído por el deseo inextinguible de empezar siempre de nuevo: traducir es nacer de nuevo, es, como quería el rabino Nahman de Braslav, negarse rotundamente a ser viejo. (Duch, 2002: 197).
El viaje nos recuerda no olvidar la necesidad imperiosa de estar continuamente traduciendo, literal y metafóricamente, la diferencia y los fragmentos de todo tipo que esa diferencia va dejando a su paso; y no sólo a no olvidar el hecho de la diferencia sino la diferencia como hecho. La condición del hombre del siglo XXI es la de ser un hombre viajero, un hombre traducido, o mejor, en proceso de traducción, fuera de lugar. (Vidal Claramonte, 2012: 59).
Transculturation is a phenomenon of the contact zone. [...] “Contact zone” is an attempt to invoke the spatial and temporal copresence of subjects previously separated by geographic and historical disjunctures, and whose trajectories now intersect. [...] A “contact” perspective emphasizes how subjects are constituted in and by their relations to each other. It treats the relations among colonizers and colonized, or travelers and “travelees”, not in terms of separateness or apartheid, but in terms of copresence, interaction, interlocking understandings and practices, often within radically asymmetrical relations of power. (Pratt, 1992: 6-7).
En el ensayo “Antropología y traducción”, recogido en el libro La substància de l’efímer (2002), Lluís Duch, antropólogo, teólogo y monje del Monasterio de Montserrat, presenta la traducción como la estructura antropológica de todo ser humano. Reivindica que los hombres y las mujeres traducen, como mínimo, por tres razones: primera, porque son seres finitos pero con deseos infinitos; segunda, porque combinan su dimensión espaciotemporal concreta con la libertad, obviamente “condicionada”, y, tercera, porque, a pesar de la insoslayable figura de la muerte, gozan de la obstinación inexorable de siempre intentar empezar un nuevo camino, un nuevo reto. Duch añade que este hombre y esta mujer concretos son seres “condicionales”, porque viven en función de las disposiciones que ellos mismos establecen a lo largo de su periplo existencial, y “condicionados”, porque están sometidos a eventualidades externas. Y la realidad de ser “condicionales” y “condicionados” lleva incluida “la imperiosa necesidad de traducir y de traducirse como forma específica de su existencia” (2002: 193). De aquí que el ser humano sea “el traductor por excelencia”, y “sus ejercicios de traducción” algo coextensivo. Inmerso en estas redes complejas de traducción constantes, el ser humano se da cuenta de que es imposible una traducción pura, completa y definitiva, porque él mismo no es “un simple presente, sino que siempre se encuentra referido y condicionado por ‘el ausente’ pasado y el futuro”. De esta manera traduce “ahora y aquí”, como sostiene Duch, “entre la nostalgia y el sueño del mejor de los mundos”, porque el pasado no es nunca definitivo y simple, y el futuro se encuentra siempre en la cuerda floja del “posible-imposible” (2002: 194-195).
En la misma tesitura que Duch, África Vidal Claramonte, en La traducción y los espacios: viajes, mapas, fronteras (2012), reivindica la necesidad humana de traducir y de traducirse, relaciona el concepto de “viaje” con el de “traducción” y plantea que la mejor posición del hombre y la mujer de este siglo ante el mundo actual es la de ser “un hombre viajero, un hombre traducido, o mejor en proceso de traducción” (2012: 59). Vidal Claramonte presenta el “viaje traductor” como una excelente manera de volver a pensar la cultura y la historia, de cuestionar viejas formas y maneras de hacer, siempre teniendo en cuenta que ningún viaje, como cualquier traducción, es neutral u objetivo, “porque siempre describimos la otra cultura desde la nuestra, desde unos presupuestos que aceptamos como ‘normales’” (2012: 55). Por lo tanto, el viaje traductor que describe Vidal Claramonte solamente lo puede protagonizar una persona traductora y traducida, en constante peregrinación, cambio y transformación, con voluntad de habitar otros mundos y culturas, sin invadirlos, sin devorarlos, escuchándolos.
Considerado el ser humano “el traductor por excelencia” y su mejor condición la de “traducido o en proceso de traducción”, es el momento de adentrarnos en la noción de Mary Louise Pratt de “zona de contacto” o “transculturación” (1992), que, en diferentes contextos intelectuales, Jacques Derrida bautizó metafóricamente como “living-on” (1979), Gloria Anzaldúa “frontera” (1987), Homi Bhabha “third space” (1994), Carol Maier “between” (1996), Pilar Godayol “espacios de frontera” (2000), África Vidal Claramonte “entre” (2007), Paola Zaccaria “nepantla” (2008), etc. Las zonas de contacto prattianas son espacios híbridos, fronterizos, no en tanto que marcas sino en tanto que espacios liminales, indeterminados, en los cuales se disuelve la lógica binaria típica del imperialismo y, en general, del pensamiento dominante occidental, y continuamente se negocian las diferencias culturales, teniendo en cuenta que las culturas y los textos mismos no son nunca escrituras originales sino (re)escrituras.
Enmarcado en un clima discursivo antiesencialista, postestructuralista, postpositivista y postcolonialista, este libro, Traducción y literatura africana: multilingüismo y transculturación en la narrativa nigeriana de expresión inglesa, es un fascinante “ejercicio de traducción” y su autora, Elena Rodríguez Murphy, una mujer “en constante proceso de traducción”, que trata de “traducir” una realidad (la literatura africana) y unos Otros muy diversos (como el escritor Chinua Achebe y las escritoras Chimamanda Ngozi Adichie y Sefi Atta, sus personajes y sus traductores y traductoras al español, etc.), a la vez que busca “traducirse” a sí misma porque el Otro siempre pone a prueba, interroga, modifica y obliga a aprender (des)aprendiendo. Amparada por una actitud plenamente cívica y comprometida, Rodríguez Murphy nos invita a “traducir” y a “traducirnos” a nosotros también, público lector al cual nos brinda la oportunidad de sumergirnos en una “zona de contacto” desde la primera a la última página.
El libro de Elena Rodríguez Murphy celebra las “zonas de contacto”, los “living-on”, las “fronteras”, los “entre” y los “third spaces”. Lengua materna y lengua aprendida, globalización y localización, colonización y descolonización, ética y política, escritura y (re)escritura, original y traducción son aspectos indisolubles que aquí conviven, se cuestionan, se contradicen, se funden, se metamorfosean y se (re)inventan. Rodríguez Murphy se centra, como ya anuncia en la introducción, en responder a la necesidad de “desoccidentalizar” y ampliar las conceptualizaciones de “traducción” y “traducibilidad”, a través del estudio de los textos y las traducciones al español de Chinua Achebe, Chimamanda Ngozi Adichie y Sefi Atta. Dichos autores africanos, procedentes de Nigeria, excolonia británica, escriben en inglés unas historias que, en muchos casos, se ubican en su tierra, un lugar repleto de lenguas —actualmente más de quinientas vivas—, hecho que sitúa al lector en un persistente espacio de frontera, de hibridación, de mestizaje, un círculo interminable de traducción cultural y lingüística. Esta realidad abierta, aporética, babélica y nómada, que define muchas sociedades actuales, plantea interesantísimas preguntas para los amantes de la traducción y sus desafíos: ¿qué es traducir hoy?, ¿es posible distinguir original de traducción en el siglo XXI?, ¿cómo se traducen responsablemente los textos multiculturales y multilingüísticos?, ¿qué retos éticos conllevan los textos híbridos para los traductores?, o ¿qué estrategias y opciones textuales pueden utilizar para mostrar la convivencia (o no) en un mismo texto de diferentes lenguas y culturas?
Entusiasta e innovador, este libro plantea éstas y más preguntas, y, sobre todo, nos pide residir (en) la frontera, en tanto que espacio subalterno de creatividad y resistencia. Rodríguez Murphy vive (y quiere que vivamos) la dialéctica del límite, sin complejos, con pasión, lejos de las máscaras del pensamiento binario androcéntrico e imperialista que han cultivado los discursos dominantes a lo largo de los siglos. Para la autora traducir es vivir en un estado de disolución, sin centros, entre la diferencia y la no diferencia. Es aceptar que hay desequilibrios, misterios, sorpresas y preguntas sin respuesta final, intentando dar voz y admitiendo que, a veces, no existen soluciones definitivas sino parciales. En traducción, como en otras disciplinas intelectuales y situaciones vitales, vivir en medio no es fácil, porque, como apunta la teoría derridiana de la traducción, el Otro textual es a la vez traducible e intraducible, continuidad y discontinuidad, posibilidad e imposibilidad. Para el filósofo francés el goce de la traducción reside en el hecho de ser un juego de seducción inacabable que felizmente siempre deja “algo fuera, un residuo sin interpretar” (1977: 118).
En este sentido, la escritora Hélène Cixous, discípula de Jacques Derrida, afirmaba en una entrevista en La Vanguardia del 29 de junio de 2014: “Amar es aceptar no comprender al Otro y también resistir la tentación de devorarlo. Amar es comprender, comprender y comprender y... alguna vez, aceptar no comprender al Otro. Y bendito sea este momento, porque significa que te dejo libre”. A lo largo de Traducción y literatura africana: multilingüismo y transculturación en la narrativa nigeriana de expresión inglesa, Elena Rodríguez Murphy intenta comprender al Otro, con seriedad, deferencia y complejidad, sin apremios, así como se esfuerza por aceptar que a veces no se puede comprender del todo y que ello nos hace más libres. Este libro es un momento mágico de libertad.

PILAR GODAYOL

PRÓLOGO .
Pilar Godayol

INTRODUCCIÓN .

CAPÍTULO 1
LA LITERATURA POSTCOLONIAL AFRICANA DE EXPRESIÓN INGLESA COMO TRADUCCIÓN

1.1. VOCES TRADUCIDAS: CHINUA ACHEBE Y EL DILEMA DE LA PRIMERA GENERACIÓN .
1.2. ANTE LA TRADUCCIÓN DOMINANTE DEL IMPERIO: RESPUESTAS CREATIVAS POST-COLONIALES .
1.3. TERCER CÓDIGO, ESCRITURA CREATIVA Y DESTERRITORIALIZACIÓN LINGÜÍSTICA EN LAS OBRAS DE LA PRIMERA GENERACIÓN DE ESCRITORES NIGERIANOS ANGLÓFONOS .

CAPÍTULO 2
NUEVAS VOCES: TRANSCULTURACIÓN, HIBRIDACIÓN Y AFROPOLITISMO

2.1. PENSAR GLOBALMENTE, ACTUAR LOCALMENTE: EL RETO DE ESCRIBIR Y TRADUCIR EN LA ERA DE LA GLOBALIZACIÓN .
2.2. TRANSCULTURACIÓN, HIBRIDACIÓN Y RETERRITORIALIZACIÓN CULTURAL .
2.3. NUEVAS IDENTIDADES Y NUEVAS ETNICIDADES AFRICANAS: AFROPOLITISMO .
2.4. NUEVOS TERRITORIOS, NUEVOS PARADIGMAS. PERSPECTIVAS TRANSCULTURALES ANTE LA LITERATURA NIGERIANA DE LA ERA DE LA GLOBALIZACIÓN .

CAPÍTULO 3
MÁS ALLÁ DE LA TRANSLITERACIÓN:
MULTILINGÜISMO Y TRANSCULTURACIÓN
EN LAS OBRAS DE CHIMAMANDA NGOZI ADICHIE Y SEFI ATTA

3.1. NUEVAS GENERACIONES DE ESCRITORES: DE LA TRANSLITERACIÓN A LA TRANSCULTURACIÓN DE LA LENGUA INGLESA EN LA NARRATIVA NIGERIANA .
3.2. MULTILINGÜISMO Y TRANSCULTURACIÓN EN LAS OBRAS DE CHIMAMANDA NGOZI ADICHIE .
3.3. MULTILINGÜISMO Y TRANSCULTURACIÓN EN LAS OBRAS DE SEFI ATTA .

CAPÍTULO 4
LA REESCRITURA DE LA NARRATIVA DE CHINUA ACHEBE,
CHIMAMANDA NGOZI ADICHIE Y SEFI ATTA. REFLEXIONES
DESDE LAS TEORÍAS POSTCOLONIALES DE LA TRADUCCIÓN

4.1. DE LA (IM)POSIBLE EQUIVALENCIA A LA (IN)EVITABLE REESCRITURA .
4.2. LA TRADUCCIÓN, UNA ACTIVIDAD POLÍTICA .
4.3. TRADUCCIÓN POSTCOLONIAL .
4.4. TRADUCCIÓN Y ESTUDIOS POSTCOLONIALES. MÁS ALLÁ DE LOS CONCEPTOS TRADICIONALES .
4.5. ABORDAR LA DIFERENCIA. REPRESENTACIÓN Y CONSTRUCCIÓN DE IDENTIDADES .
4.6. SOBRE LOS ESTUDIOS POSTCOLONIALES DE LA TRADUCCIÓN Y LAS NUEVAS FORMAS DE RESISTENCIA EN LA LITERATURA AFRICANA MÁS RECIENTE .

CAPÍTULO 5
HACIA UNA TRADUCCIÓN MÁS DENSA DE LA LITERATURA NIGERIANA: CHINUA ACHEBE EN ESPAÑA

5.1. CHINUA ACHEBE EN ESPAÑA .

CAPÍTULO 6
REESCRIBIR EL AFROPOLITISMO: CHIMAMANDA NGOZI ADICHIE
Y SEFI ATTA EN ESPAÑA

6.1. CHIMAMANDA NGOZI ADICHIE EN ESPAÑA .
6.2. SEFI ATTA EN ESPAÑA .

REFLEXIONES FINALES Y NUEVAS PERSPECTIVAS .

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS .

Colección
INTERLINGUA
Materia
NO¦JURIDICO, TRADUCCION
Idioma
  • Castellano
EAN
9788490452189
ISBN
978-84-9045-218-9
Depósito legal
GR. 84/2015
Páginas
240
Ancho
17 cm
Alto
24 cm
Edición
1
Fecha publicación
11-02-2015
Número en la colección
136
Rústica con solapas
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