ORGANIZACIONES DE PERSONAS INMIGRANTES Y PARTICIPACION CIUD

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PRESENTACIÓN GENERAL

El presente trabajo se centra en las asociaciones creadas por las personas inmigrantes residentes en Andalucía y su relación con las diferentes instituciones y organizaciones en esta Comunidad Autónoma. Su objetivo principal es ofrecer una serie de recomendaciones para:
• Sugerir mejoras en los aspectos organizativos de las asociaciones de inmigrantes y en sus modos de gestión. En este marco se abordan las necesidades en materia de gobernanza asociativa como «buenas prácticas» de organización interna y dirección estratégica.
• Replantear sus conexiones con el tejido social y de qué manera superar las dificultades que encuentran para llevar a cabo sus actividades de forma colaborativa a la par que eficiente. En este caso se explora la idea del trabajo en red con los diferentes actores que intervienen con población inmigrante.
• Pensar sus relaciones con el entorno institucional y con los actores políticos, con miras a identificar si existen mecanismos de gobernanza en el desarrollo de las políticas migratorias, entendiendo el concepto como una metodología participativa que incluye a los inmigrantes en el diseño de las políticas públicas en distintos niveles. A partir del análisis, se hacen sugerencias para el desarrollo de la gobernanza democrática en el sector, poniendo el énfasis en las oportunidades de participación en foros y plataformas consultivas.
Se trata por lo tanto de aportar ideas que indaguen acerca de tres problemas de investigación cuya articulación conforma los llamados procesos de integración social de personas y comunidades inmigradas, con la finalidad de aportar posibles soluciones desde el enfoque de la gobernanza asociativa y la participación ciudadana. Estas recomendaciones van acompañadas de un Anexo de asociaciones de inmigrantes en Andalucía que ofrece tanto información sobre sus ámbitos de actuación como datos de contacto, con el fin de contribuir a visibilizar el trabajo de dichas entidades y facilitar su localización por parte de los diferentes actores interesados en este ámbito.
El libro-guía es fruto de dos proyectos de investigación financiados por la Dirección General de Políticas Migratorias de la Consejería de Justicia e Interior-Junta de Andalucía, en las convocatorias anuales de 2010 y 2011 para acciones relacionadas con la integración social de las personas inmigrantes, en su modalidad de estudios e investigaciones .
Los resultados de la primera investigación, centrada en la «gobernanza asociativa», arrojaron luz sobre los diferentes modos de gestión que emplean las entidades inmigrantes del Tercer Sector con las que hemos trabajado, desde lo «intro-asociativo», es decir sus formas de organización y tomas de decisión, sus obstáculos y limitaciones, así como sus «puntos fuertes», de cara a la participación social y a la deseada y deseable integración plena de las personas y los grupos diferenciados de inmigrantes en la sociedad.
En función de ello, el segundo proyecto dio continuidad a las líneas de investigación abiertas, pues se hacía necesario seguir explorando con más profundidad los factores que posibilitan o dificultan el trabajo en red de las asociaciones «Pro» y «De» inmigrantes en Andalucía, analizando su relación con las instituciones andaluzas, con la finalidad de valorar las oportunidades de su participación en dispositivos consultivos.
Tras este recorrido, consideramos imprescindible elaborar un producto que fuera de utilidad para todos aquellos agentes repletos de creatividad, experiencia y voluntad de cambio en este campo complejo y movedizo de la cuestión migratoria. Tanto profesionales de la acción social como gestores —públicos y del sector asociativo—, pero sobre todo personas y grupos de inmigrantes afectados en sus vidas por las discriminaciones estructurales encontradas a su pesar, y decididos en sus proyectos personales y colectivos, a luchar por cambiar las cosas, en beneficio propio y ajeno.
Nuestro trabajo no fue posible sin la colaboración y generosidad de varios actores asociativos, mayoritariamente pertenecientes a la comunidad inmigrada en Andalucía. Pensamos que el presente libro-guía es la forma más idónea de «devolución» de los resultados, aunque éstos fueron ya presentados por canales informales a dichos actores, según compromisos contraídos en su día. Desde el principio planteamos una investigación aplicada, de pretensiones y objetivos limitados, en concordancia con los reducidos medios con que contábamos. Se trataba de sugerir cambios organizativos y propuestas de acción en el ámbito de la participación ciudadana y la toma de decisiones respecto a las políticas de integración. Creemos que esta publicación es la mejor forma de dejar consignado el agradecimiento a todas las personas que han mostrado su disposición a la colaboración y su compromiso con el desarrollo socio-democrático de la inmigración actual en Andalucía —en tan difíciles circunstancias como es la actual crisis socio-económica española— y esperamos que la presente Guía de Buenas Prácticas sea de alguna utilidad para el desarrollo de una ciudadanía democrática, plena e integral en Andalucía, ancha nacionalidad histórica del sur de España de vocación absolutamente acogedora y radicalmente democrática.


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PARA LA MEJORA ORGANIZATIVA
DE LAS ASOCIACIONES DE INMIGRANTES:
CUESTIONES DE GOBERNANZA ASOCIATIVA
Y DIRECCIÓN ESTRATÉGICA


El objetivo de esta primera parte es poner de relieve las características organizativas de las asociaciones de inmigrantes presentes en Andalucía, así como la tipología de actividades organizadas y sus prácticas de dirección estratégica, con el fin de hacer propuestas que puedan contribuir a mejorar el rendimiento de dichas organizaciones y a la visibilidad de su trabajo, en el marco del llamado Tercer Sector.
Partimos de un enfoque de gobernanza asociativa, entendida en parte como un conjunto de buenas prácticas que permiten a los dirigentes de entidades sin ánimo de lucro apoyarse en estructuras organizativas eficaces y transparentes para ejercer serenamente sus funciones (Jégard, 2005). El concepto se inspira en la gobernanza empresarial, se integra en el más general de gobernanza democrática y adopta varios principios, entre otros: el equilibrio de poderes y de control, la evaluación, el trabajo en comités especializados, la auditoría y las estrategias de comunicación. Se trata de una serie de instrumentos que permiten a las entidades no lucrativas superar las dificultades a las que se enfrentan, respetando su carácter humano y sin dejar de lado el rigor necesario para ejercer adecuadamente sus funciones (Nahum, 2005).
La estrategia de buena gobernanza en una entidad debe aplicarse en tres niveles: el proyecto asociativo y el funcionamiento estatutario; el funcionamiento interno, la organización y las modalidades de gestión; y la realización de acciones propiamente dichas (Jégard, 2005). Es como la razón que se debe poner a la buena voluntad (García Roca, 1994); controlar sus criterios e instrumentos contribuye indudablemente a profesionalizar el trabajo voluntario, es decir, a realizarlo con ciertos saberes expertos, buscando la optimización de los efectos deseados.
2.1.??SOBRE FACTORES QUE MOTIVAN EL ASOCIACIONISMO DE LAS PERSONAS MIGRANTES
El principal motivo que promueve la creación y funcionamiento de una asociación es el altruismo y solidaridad con los paisanos o los colectivos más vulnerables, así como el de la práctica de la ciudadanía, ante la necesidad de reclamar ciertos derechos.
La necesidad de sentirse apoyado y arropado por otras personas del mismo colectivo que viven en situaciones similares se explica por teorías sociológicas de cambios identitarios, lo que Abdelmalek Sayad llama «doble ausencia del migrante»: un proceso donde las ilusiones del emigrante se convierten en los padecimientos del inmigrante por las dificultades a las que se enfrenta para llevar a cabo su proyecto migratorio, y que generan un sentimiento continuo de «desgarro personal» (Sayad, 1997), en un contexto donde no disfruta de su plena ciudadanía. Para atenuar este desgarro, se busca refugio en el colectivo que entiende dicha situación y comparte la misma percepción del contexto de recepción y asentamiento.
Partiendo de estas observaciones, la importancia de las asociaciones de inmigrantes radica en que facilitan un marco de pertenencia que proporciona seguridad (Morell Blanch, 2005), pero esto va acompañado y sostenido por el sacrificio de los que a veces ven demorarse sus proyectos personales y laborales, intentando dedicar tiempo al ámbito asociativo. Es por ello que resulta necesario:
• Profesionalizar-cualificar parcialmente el funcionamiento de dichas entidades para que la gestión no sea un simple voluntariado que depende del altruismo y del tiempo libre disponible de algunos miembros. Un puesto permanente de administrativo cualificado que pueda encargarse de las funciones de secretaría y atención diaria podría resolver este tipo de situaciones, aunque depende básicamente de la disponibilidad de recursos materiales, tal y como indicaremos más adelante.
2.2.??SOBRE ASPECTOS SOCIO-CULTURALES QUE INFLUYEN EN LA PERCEPCIÓN DEL ASOCIACIONISMO
Los referentes culturales del país de origen pueden influir en las iniciativas de asociacionismo. Se plantea aquí la posibilidad de transmisión de una cultura participativa a través de las fronteras y si hay características de los países de origen que condicionan el comportamiento participativo individual después de la migración o lo frenan (Aleksynska, 2007). Sin lugar a dudas, la cultura de origen tiene sus aportaciones en el proceso de constitución. Las asociaciones de inmigrantes originarios de África Subsahariana, por ejemplo, suelen agruparse alrededor de un líder étnico que, como en sus países, es quien tiene mayor experiencia y más voz. Es lo que hace que no siempre se respeten los procedimientos legislativos en vigor o las reglas de elección democrática en estas comunidades. Igualmente, las iniciativas de asociacionismo pueden verse frenadas dependiendo de la práctica de libertades en los países de procedencia, de su socialización política:
• Existe un cierto miedo a asociarse en el caso de los inmigrantes procedentes de zonas de conflicto o de países con regímenes autoritarios, lo que hace necesario promover la sensibilización en cuanto a los derechos propios del asociacionismo y de la participación social, así como los procedimientos estándares de creación de entidades no lucrativas.
2.3.??SOBRE EL DISEÑO DE ACTIVIDADES.
La creación de asociaciones suele ser la respuesta a las necesidades compartidas por un colectivo específico, generalmente de la misma nacionalidad. El partir de los problemas comunes se confirma como una fase fundamental del proceso asociativo y como un diagnóstico de las inquietudes y necesidades, previo al diseño de las actividades propias de ese colectivo. La mayoría de las asociaciones de inmigrantes consideran, erróneamente, que pueden cubrir por entero el espacio que aparece aún sin cubrir —o cubierto parcialmente— por los trabajadores sociales y otros interventores sociales expertos en la intervención con personas inmigrantes. Se considera que el hecho de compartir varias características y vivencias, tanto del contexto de origen como de acogida, contribuye a conocer en profundidad las problemáticas relacionadas con la inmigración y las necesidades del colectivo; todo lo más, se llega a demandar lo que podría llamarse una cierta «cualificación-profesionalización étnica»: agentes de mediación y de gestión provenientes de las comunidades de personas inmigradas que han seguido alguna formación ad hoc certificada sobre cuestiones de inmigración, de normativa y recursos, etc. Sin embargo, creemos que facilita el proceso de integración el hecho de:
• No limitar las actividades a lo que necesita la comunidad de personas inmigrantes, sino intentar ampliarlas a los demás colectivos y vecinos de los barrios de residencia para favorecer una solidaridad más plural y generar más espacios, verdaderamente compartidos, de convivencia, mediante la movilización de saberes relacionados con el trabajo comunitario. Y esto requiere también —aunque no sólo— el concurso de profesionales del trabajo social. Y también, prestar una adecuada orientación y ayuda, mediante el acompañamiento profesional para la conversión/traducción de las necesidades en demandas, dándoles a éstas las salidas que sean factibles, mediante la articulación de las propias potencialidades internas de las comunidades y personas inmigradas y los recursos sociales y culturales disponibles en la sociedad de acogida.
Otro aspecto destacable es la frecuencia de organización de las actividades. Algunas entidades se limitan a eventos anuales, como el día mundial de lucha contra el racismo y la xenofobia y/o el día de la hispanidad. Es una opción lógica, por la escasez de subvenciones o la falta de recursos humanos. Aunque también existen asociaciones con actividades permanentes de carácter asistencial que aportan ayuda a la población inmigrante más desfavorecida, para la procura de la satisfacción de necesidades básicas. Aquí podríamos deducir que:
• La falta de recursos no siempre es motivo para la reducción de actividades. Quizás se trate de un problema estructural del Tercer Sector en España, que se desarrolló en gran parte en torno a la existencia de financiación pública y privada: ante la escasez y/o ausencia de subvenciones, las actividades tienden a ser más esporádicas; e incluso algunas entidades acaban desapareciendo. Hemos de preguntarnos sobre el grado de voluntariado que sustenta una asociación y si es suficiente para asegurar su supervivencia, en un contexto de «austeridad» como el presente.
2.4.??SOBRE DIRECCIÓN ESTRATÉGICA.
Como hemos adelantado, la dirección estratégica se puede describir como una racionalización del voluntariado, ya que «ponerle voluntad a la razón y razón a la voluntad es el empeño cultural del voluntariado atento a las transformaciones culturales» (García Roca, 1994). Y en esta razón se distinguen varios niveles.
El primer nivel es relativo a la organización interna. En general hay un número reducido de miembros activos cuya continuidad depende en gran parte de las afinidades personales y también de la estabilidad laboral. Dichos miembros corresponden en la mayoría de los casos, a los integrantes de la junta directiva. La falta de socios entorpece la normalidad de las actividades y reduce la calidad de las intervenciones. También, la falta de formación general o específica puede conllevar la incapacidad de algunos miembros para asumir determinadas funciones, sobre todo las propias a la gestión administrativa. Algunos informantes que están a cargo de las directivas de las asociaciones confirman la necesidad de formación e información en materia de gestión de entidades no lucrativas. Los informantes coinciden en no tener acceso a la formación como lo tienen las asociaciones Pro inmigrantes, en parte porque ni siquiera cuentan con personal disponible para asistir a las formaciones ofertadas. La temporalidad o inexistencia de personal consolida la falta de planificación y la escasez de estrategias de autocrítica, formación continua y acceso al conocimiento (Aboussi, 2011), lo que sitúa a la entidad en un círculo vicioso donde no puede conseguir un componente de mejora, en ausencia del otro.
El segundo nivel se refiere a la gestión de recursos materiales. La mayoría de las asociaciones indican la falta de un lugar físico para atender a los usuarios y de infraestructuras donde desarrollar las actividades. En ausencia de local, el lugar de reuniones suele ser la casa de algún miembro. Un número reducido de asociaciones dispone de sede para llevar a cabo las tareas diarias o reuniones esporádicas. La provisión de espacios proviene, para algunas asociaciones, de la colaboración de entidades privadas, dado que las entidades públicas tienen límites de horarios y, en general, de disponibilidad.
Aunque quizás la mayor dificultad que se plantea es la escasez o ausencia de financiación. Los estudios realizados informan del número reducido de asociaciones que disponen de fondos regulares, ya sea mediante cuota de socio, subvenciones de organismos públicos locales, donaciones de particulares, subvenciones de entidades privadas, campañas recaudación de fondos o subvenciones autonómicas. Este punto tiene una doble explicación. Primero, la escasez de las convocatorias; y segundo, las complicaciones ligadas al diseño y presentación de proyectos. Varias asociaciones han intentado solicitar subvenciones, pero al no aceptar sus proyectos se han abstenido de presentar más solicitudes. Esta actitud emana quizás de un cierto desconocimiento del sistema de subvenciones. En general, el tercer sector padece la articulación de unos criterios discriminatorios para la concesión de subvenciones. Las ONG’s de mayor tamaño y con mucha antigüedad suelen tener acceso a las subvenciones con más facilidad que las organizaciones nuevas o de menor tamaño. Los criterios de concesión basados en la experiencia de la asociación resultan discriminatorias hacia entidades de reciente creación que identifican nuevas áreas de actuación o nuevas vías de vinculación con la ciudadanía, por mucho que sus capacidades organizativas sean más eficaces y más cerca de los criterios de calidad (Antuñano Maruri, 2008).
El tercer nivel aborda cuestiones de visibilidad de las asociaciones De-inmigrantes. En el primer estudio, fue complicado identificarlas y contactar con ellas. Las guías de recursos y registros disponibles en Internet contienen datos erróneos o no llevan información de contacto. La visibilidad limitada en la Red dificulta el contacto con los demás actores, incluidos los pertenecientes al mismo colectivo. El mayor riesgo es justamente la falta de visibilidad ante los proveedores de fondos (Bennett, 2008) o instituciones que usan metodologías participativas en la gestión migratoria.
Aunque los informantes no eluden su parte de responsabilidad en la falta de difusión y de comunicación, también reprochan a los medios de comunicación su escaso interés, que hace que el trabajo asociativo llevado a cabo por los propios inmigrantes no tenga su merecido reconocimiento. En todo caso, hemos observado y apuntado:
• La necesidad de colaborar con asociaciones De/Pro inmigrantes más experimentadas, para ofrecer asesoramiento a las entidades recién creadas.
• La insistente demanda de los líderes asociativos para recibir formación adecuada en materia de técnicas de marketing social y manejo de las TICs, con el fin de lograr mayor impacto de sus iniciativas.
• Y de forma general, la necesidad de cualquier formación susceptible de ayudar a evitar los riesgos típicos a los que se enfrenta una asociación: los riesgos organizativos (de funcionamiento de la entidad, fruto de fallos en la dirección y gestión interna) los riesgos técnicos (por fallos en formulación, ejecución y evaluación de los proyectos) y los riesgos de comunicación y transparencia (difusión de las actividades y mantenimiento de la imagen de la entidad, rendición de cuentas, evaluación).
Las asociaciones De inmigrantes necesitan sin lugar a dudas un programa amplio que responda a sus demandas. Se propone para ello:
• La colaboración entre las instituciones públicas y las universidades, que son entes de servicio público que disponen de más recursos y conocimiento, tanto en el ámbito del trabajo social y la intervención social como desde la investigación social aplicada.


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PARA LA MEJORA DE LAS RELACIONES
DE LAS ASOCIACIONES DE INMIGRANTES
CON EL ENTORNO: PROPUESTAS DE TRABAJO EN RED


Las conexiones entre organizaciones sociales pueden considerarse un factor de cambio en la percepción de la iniciativa voluntaria y del tercer sector en sí. Si las intenciones en las que se basan las diferentes asociaciones son no lucrativas, no se justifica la falta de coordinación a incluso la competitividad que se observa en este ámbito; salvo si tiene por motivo puras discrepancias ideológicas. Para investigar esta problemática, partimos en los dos proyectos de la pregunta siguiente: ¿hasta qué punto las asociaciones De inmigrantes tienen estructuras o plataformas de encuentro entre ellas, por un lado; y con las asociaciones Proinmigrantes y demás actores del Tercer Sector andaluz, por otro?
Aquí hemos de poner de manifiesto dos dimensiones importantes: las relaciones interasociativas y la participación comunitaria. Es decir, aquellas relaciones de carácter formal e informal que se mantienen entre asociaciones y aquellas conexiones que fomentan la participación cívica (Aboussi, Espadas y Raya Lozano, 2013).
Se confirma de manera general la falta de colaboración entre asociaciones De y asociaciones Pro inmigrantes, principalmente por motivos de competitividad para conseguir recursos; pero también, por diferencias en la percepción de los enfoques más idóneos de intervención operativa con la población inmigrante. Las asociaciones De inmigrantes andan cuestionando las intenciones de las demás entidades, y detrás de la rivalidad está la desconfianza, pues se piensa que la inmigración se usa como lema para captar recursos destinados a la creación de puestos de trabajo profesional en lo social, principalmente, sin que importe en primer término la resolución de los problemas de distinto orden que padece el colectivo inmigrante.
3.1.??SOBRE LÓGICAS, PERTENENCIA Y EJERCICIO ACTIVO DE LA PARTICIPACIÓN CÍVICA
Pensamos, más allá de los argumentos que brindan unas organizaciones u otras, que la complejidad de las relaciones interasociativas en el ámbito migratorio puede ser debida al hecho de que las entidades tienen culturas organizativas muy distantes, intenciones diferentes o, a veces, ambiciones personales de sus líderes, que pueden distorsionar algunos procesos. También hemos de considerar las cuestiones anteriores sobre dirección estratégica: si una asociación de inmigrantes carece de recursos básicos, resulta utópico esperar de ella una gestión adecuada de las interacciones entre acciones, proyectos e instrumentos, en el marco de una estrategia para reforzar las coaliciones (Chemin y Vercher, 2011). Estamos hablando de un campo de gestión ligado a prácticas de «agency» y «stewardship» para conciliar las diferentes lógicas y exigencias emergentes (Kreutzer y Jacobs, 2011).
La falta de dispositivos más formales e institucionalizados para el trabajo en red es susceptible de llevar a una duplicidad de proyectos y actividades y a un aprovechamiento poco eficiente de los recursos. Es lo que hace imprescindible que:
• Las asociaciones analicen y profundicen sobre estos temas, si quieren ampliar el alcance de sus demandas, la eficacia de sus acciones y, sobre todo, llegar a cumplir una de sus funciones más olvidadas: la participación comunitaria.
El paradigma participativo emergente (De Sousa Santos, 2005) nos indica que las asociaciones tienen una doble funcionalidad, asistencial y cívico-política, que las orienta hacia su implicación e integración en una comunidad, lo que se resume en ser parte (la pertenencia) y tomar parte (su ejercicio activo), como condiciones inseparables que posibilitan la ciudadanía (Espadas y Alberich, 2010).
La cuestión de la participación cívica es de mayor profundidad y tiene mayor alcance que una simple coordinación entre asociaciones, ya que supone más bien la integración de las asociaciones de inmigrantes en el tejido social de una zona determinada y hacia su vinculación e implicación en la vida social de ésta. El reto es:
• Conseguir que las asociaciones De inmigrantes amplíen sus temas de interés inmediato o particular a problemas y necesidades del barrio o de la zona donde viven, superando los temas sectoriales ligados al contexto migratorio y planteando temas de carácter comunitario.
3.2.??SOBRE INICIATIVAS DE FEDERALISMO
Aunque las asociaciones reconocen los déficit de coordinación y de relación entre ellas, también son conscientes de la necesidad de encontrar fórmulas para superar esta situación. La formación de federaciones de asociaciones de inmigrantes constituye uno de sus principales desafíos, ya que el hecho de organizarse en estructuras complejas busca, más allá de mejorar la coordinación y la ayuda mutua, crear una estructura de segundo grado que pueda asumir el papel de interlocutora ante la administración. Las iniciativas de federalismo permiten salir de un modelo de asociacionismo etiquetado como «formas de participación sin poder» (García Inda, 2001) e ir construyendo un modelo más propicio a la lucha social.
En el contexto de crisis económica y medidas de «austeridad», varias organizaciones sociales en España han elegido fusionarse para sobrevivir y superar las complicaciones del momento que vive el ámbito social. Sin embargo, los estudios que hemos realizado demuestran que las asociaciones andaluzas De inmigrantes que existían en 2011 han dejado de existir en 2013. Estamos ante tendencias diferentes: las grandes asociaciones españolas eligen opciones más colaborativas y las pequeñas asociaciones De inmigrantes van desapareciendo sin que se pueda averiguar los factores que llevaron a su extinción. Es por ello que resulta importante:
• Fomentar la opción de fusión y federación de las asociaciones De inmigrantes, ya que su tamaño y sus alcances no les favorecen para resistir ante la falta de financiación o a las condiciones laborales precarias de sus líderes, conducentes a su movilidad o retorno y, por ende, a la inactividad de la asociación.
3.3.??SOBRE PARTICIPACIÓN SOCIAL E INTEGRACIÓN.
Como ya señalamos, el papel de las asociaciones no se agota en la función asistencial ni en el trabajo hacia el propio grupo: han de plantearse como forma de producción de bienes relacionales (Donati, 1997; García Roca, 1994) en el espacio social comunitario, puesto que una comunidad con un tejido social denso y activo facilita considerablemente la integración (Espadas, Aboussi y Raya Lozano, 2013). Aquí, las nuevas perspectivas del enfoque comunitario que proponen el llamado trabajo en red, son fundamentales.
El reto se presenta con numerosas dificultades. Las asociaciones De inmigrantes se constituyen en torno a características compartidas por un mismo grupo y quizás este criterio sea un obstáculo para la conexión entre entidades de diferentes convicciones religiosas y prácticas culturales, entre el propio mundo inmigrado y con sus entornos sociales. La cuestión de la integración no se limita al eje inmigrantes-sociedad de acogida, pues tiene mayores implicaciones en el colectivo de personas inmigrantes y supone incluso mayores dificultades (Raya Lozano, 2006). Desde luego que un modelo de asimilación —tan apreciado, con frecuencia, por las políticas migratorias conservadoras— está lejos de funcionar, dado que el hecho de despojarse de lo distintivo y adoptar los patrones de la sociedad de llegada (Alba y Nee, 1997) resulta difícil ante la existencia de distintos y diversos patrones. Sea con una perspectiva de un (imposible) modelo de asimilación o de un (recomendable) modelo de acomodación, lo cierto es que hemos de continuar con el debate sobre:
• La gestión de la diversidad y la cuestión del pluralismo cultural, problemáticas centrales para nuestras actuales democracias europeas, así como la acción comunitaria basada en las redes sociales y psicosociales, son temas a explorar en profundidad. Para ello, conviene diseñar unas políticas migratorias de integración desde y para la plena colaboración con las asociaciones de inmigrantes, como informantes clave de los diferentes procesos de asentamiento, y como actores eje de los procesos de ejecución o implementación de las mismas, así como la construcción permanente de las interacciones entre redes sociales-comunitarias propias y del entorno, junto a las federaciones formales de asociaciones.


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PARA LA MEJORA DE LAS RELACIONES
DE LAS ASOCIACIONES DE INMIGRANTES
CON LAS INSTITUCIONES: CUESTIONES
DE GOBERNANZA DEMOCRÁTICA


Estudiamos aquí algunos comportamientos de las políticas públicas migratorias andaluzas y de las administraciones que las realizan, a partir de las percepciones de los actores en juego que interaccionan con «el polo político-administrativo», principalmente asociaciones de inmigrantes y profesionales de la Acción Social que intervienen con personas inmigradas.
Se parte de una permanente crítica que las personas inmigrantes asociadas le hacen al tipo de participación que suelen proponer las instituciones públicas. Esta crítica se basa en la propia experiencia asociativa del mundo de la inmigración en Andalucía prolongada en el tiempo, desde la llegada.
Se acepta que ha existido en Andalucía una activa política pública de inmigración antes de la crisis, comprobable por las partidas de gasto público destinado por la Junta de Andalucía a las actividades de integración de las personas inmigradas, individualmente, o en colectividades (agrupaciones familiares, colectivos nacionales,…). Ese gasto público de las políticas migratorias llamadas «de integración» se ha concretado en las distintas convocatorias y sistemas para adjudicar subvenciones. Pero una buena parte de estas subvenciones han ido destinadas a las administraciones locales y a las asociaciones Pro inmigrantes, que para gastarlas necesitaban de la participación de personas inmigradas, cuando se supone que éstas eran los destinatarios reales de ese gasto. Esto ha llevado, durante un largo periodo, a una proliferación de actividades que había que financiar y que había, después, que justificar: cursos, celebraciones, actividades culturales, gastronómicas… La experiencia general es que cuando se ha llamado a participar a las asociaciones De inmigrantes en esta amplia oferta de actividades, ya todo estaba programado, las decisiones principales sobre tipos de actividades, procedimientos, contenido, inclusive el calendario de celebración, estaban ya tomadas. Aquí, la noción de participación principal que se ha aplicado es la que podríamos llamar participación de acompañamiento. Un ejemplo, muy repetido, de esta banalización de la participación, son las actividades reiteradamente llamadas «interculturales», del tipo «fiestas de la diversidad» y «encuentros gastronómicos»: en los dos estudios realizados se hace notar un cierto hartazgo explícitamente mostrado por sus «usuarios».
El sistema de subvenciones en el campo de la integración de inmigrantes, que siempre adoleció de un cierto descontrol, también ha tenido sus efectos directos en el propio mundo asociativo De inmigrantes: fueron naciendo «oficialmente» asociaciones, algunas de las cuáles se reducían a tres personas o a una red familiar, confundiéndose con las genuinas asociaciones, compitiendo con éstas por los recursos. Lo cual le ha planteado a una parte del movimiento asociativo De inmigrantes serias dudas sobre el tipo de participación que la Administración Pública proponía.
Por otra parte, en lo que respecta a las relaciones con la Administración Pública, destaca la excesiva y permanente politización presente en todo contacto y relación: cualquier actividad conjunta, cualquier llamada a la participación en actos, actividades, debate, ha solido tener un carácter instrumental partidista: el partido gobernante, sea en la Junta de Andalucía, en un Ayuntamiento o en una Diputación Provincial, ha intentado, con demasiada frecuencia, capitalizar esa acción, instrumentalizarla para sus estrategias electorales o de legitimación de sus políticas. Incluso, a veces, se ha llegado a la invitación directa a participar en una lista electoral para unas elecciones democráticas «como candidato inmigrante»; pero en puestos de esas listas que se sabía con certeza que no tenían ninguna posibilidad de ser elegidos.
Respecto a la participación en los «foros de la inmigración» en Andalucía, sea el Foro Andaluz, o los Foros Provinciales, el diagnóstico compartido sobre estas iniciativas de participación reglada que propone la Política de Integración de Inmigrantes de la Junta de Andalucía, se puede concretar en estas apreciaciones:
• Son pocas las asociaciones o líderes asociativos De inmigrantes que conocen qué son estos foros, sus experiencias y sus logros; incluso hay muchas asociaciones que desconocen la propia composición de los mismos, y su sistema de representatividad.
• Aquellas asociaciones y líderes que sí los conocen, incluyendo quienes han participado en algunas actividades o reuniones de los mismos, critican su configuración y su funcionamiento. En efecto, el Foro Andaluz —según su última configuración, que data de 2013— está compuesto en su mayoría por personas pertenecientes al funcionariado (Junta de Andal

Colección
OBRAS GENERALES
Materia
OBRAS GENERALES
Idioma
  • Castellano
EAN
9788490452226
ISBN
978-84-9045-222-6
Depósito legal
GR. 2111/2014
Páginas
68
Ancho
17 cm
Alto
24 cm
Edición
1
Fecha publicación
19-11-2014
Tapa blanda
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