LAS ILUSIONES DEL PROGRESO

Georges Sorel (1847-1922) es uno de los grandes pensadores de la época de la democracia de masas y un gran teórico del sindicalismo y unos de lo más importantes teóricos políticos franceses desde finales del siglo XIX. Su pensamiento crítico se filtrará en las más variadas corrientes de pensamiento, lo que, entre otras cosas, le convierte en un pensador «clave» para entender el mundo del siglo veinte, aunque muy difícil de encuadrar en una corriente ideológica o de pensamiento determinada. Es un intelectual que reaccionó compleja y contradictoriamente a la incertidumbre y a los dilemas del tiempo histórico que le tocó vivir, es decir, el cruce del largo siglo XIX y el inicio del corto y trágico siglo XX 1.
Así se ha destacado su influencia en autores tan diversos como Antonio Gramsci, Walter Benjamin y Carl Schmitt; e incluso cierta influencia en Georg Lukács, en lo que coincide su oposición al liberalismo y al parlamentarismo, pero discrepando del «decisionismo moral y obrero» de Walter Benjamin y Sorel y el «decisionismo jurídico-político» nacional y autoritario de Carl Schmitt. Ya hay que tener en cuenta que mantuvo una abundante correspondencia con personajes destacados de su época, como Antonio Labriola, Benedetto Croce, Henri Bergson, Vilfredo Pareto, Roberto Michels, etc. 2; y ejerció también una gran influencia en otros muchos pensadores, como Eduard Bernstein 3 y en algunos menos conocidos, pero también importantes, como es el caso de José Carlos Mariátegui 4. Pero también Sorel había influenciado en pensadores del llamado «modernismo reaccionario», como Ernst Jünger, Oswald Spengler, Carl Schmitt y el mismo Benito Mussolini 5. Ernst Jünger ?modernista reaccionario? aclamaba la guerra como una liberación de las restricciones impuestas al «deseo de pelear» de una clase media aburrida y fastidiosa, acomodada, y obsesionada por una necesidad de seguridad y orden. Y del mismo modo que Sorel, defendía la acción violenta como una liberación de las restricciones del intelecto 6.
Hace notar Sternhell, al respecto, que de hecho, el pensamiento de Sorel aparecerá en el primer tercio del siglo veinte como una variante francesa de esa «revolución conservadora» que había de florecer principalmente en Alemania, donde constituyó la variante local del totalitarismo. Esta escuela se hizo célebre a través de la obra de Spengler, Moeller van den Bruck, Paul Lagarde, Julius Langbehn y Ernst Jünger. Un revolucionario conservador, tal era Sorel en 1912. Sorel era un revolucionario antidemócrata, antinacionalista y contrario a la idea optimista de progreso. De ahí su apoyo y adhesión tardía a la ideología a la Acción Francesa de Maurras. Muchos de los pertenecientes a la «Nueva Escuela» soleriana darían el paso decisivo en implicarse en los movimientos reaccionarios, nacionalistas, antisemitas y fascistas 7. Estos autores eran críticos con la democracia parlamentaria y con los valores burgueses considerados decadentes. Pero aparte de la influencia, más o menos intensa, en la intelectualidad de la época, la filosofía política y las concepciones míticas del sindicalismo revolucionario, de la violencia y de la huelga general de subversión del orden capitalista y expresión de la lucha de clases tuvieron una gran expansión en prácticamente todos los movimientos sociales de la época.

ESTUDIO PRELIMINAR «El pensamiento socio-político de George Sorel»
por José Luis Monereo Pérez .

PRÓLOGO DEL AUTOR .

CAPÍTULO PRIMERO
PRIMERAS IDEOLOGÍAS DEL PROGRESO

I. Discusiones entre los antiguos y los modernos. ?Cuestión de buenos modelos en religión y en literatura. ?Las gens du monde contra Boileau. ?Triunfo de los buenos obreros del lenguaje. ? II. Costumbres del final del siglo XVII. ?Filosofía de Fontenelle. ?Origen político de las ideas sobre la Naturaleza. ?Pascal contra el racionalismo superficial. ?El cartesianismo y las gens du monde. ? III. Idea de una pedagogía de la humanidad. ?Los vulgarizadores. ?Condorcet concibe la instrucción popular bajo un modelo aristocrático; sus ilusiones relativas a los resultados de la instrucción .

CAPÍTULO II
LA BURGUESÍA CONQUISTADORA

I. Creación de las administraciones reales. ?Crecimiento de una clase de dependientes. ?Importancia de la buena administración. ?Necesidad de la tranquilidad. ?Crítica fiscal de los Parlamentos. ? II. Caracteres de la ideología de una clase de dependientes. ?Libertad excesiva concedida a los teóricos. ?Paso a la práctica en tres grandes corrientes. ? III. Teorías contractuales. ?Obscuridad del libro de Rousseau. Causas que motivaron el éxito de una doctrina abstracta. Origen de las ideas contractuales y del sistema de Locke. ?Concepción de los asociados. ?La voluntad general. Interpretaciones contradictorias del Contrato social. ? IV. Los fisiócratas. ?Sus concepciones administrativas. ?Su teoría de la propiedad y de las fundaciones. ?Exito de su sistema jurídico después de la Revolución. ? V. Las gentes de letras. ?Su influencia se origina del lugar que les asigna la nobleza. ?Su verdadero papel entre la aristocracia. ?Ausencia del espíritu crítico .

CAPÍTULO III
LA CIENCIA EN EL SIGLO XVIII

I. La ciencia como objeto de curiosidad. ?La Enciclopeclia. ?Conocimientos generales necesarios a los administradores. ?Descubrimientos que hicieron concebir grandes esperanzas. ? II. Aplicación de las matemáticas a las cuestiones sociales. ?Ilusiones de Condorcet. ?Razones del error cometido entonces. ?Conservación de una falsa ciencia de las probabilidades .

CAPÍTULO IV
LA AUDACIA DEL TERCER ESTADO

I. Prudencia de Rousseau ante las cuestiones prácticas. ?Audacia de Turgot. ?Confianza que a los ideólogos inspiraba la revolución americana. ? II. Vuelta a la Naturaleza. ?Importancia del progreso intelectual. ?Potencia transformadora de la educación. ? III. Literatura relativa a los salvajes. ?Descripciones del padre Charlevoix. ?Indiferencia por el estado existente. ? IV. Progresos económicos. ?Nuevas tendencias de las administraciones. ?Crecimiento de la audacia revolucionaria con el progreso material .

CAPÍTULO V
TEORÍAS DEL PROGRESO

I. Discurso de Turgot. ?Diferencias con Bossuet; preocupaciones burguesas. ?Formación del progreso en medio del azar. ?El progreso material en la Edad Media. ? II. Defensa del nuevo orden por Mad. Stael. ?Nuevos principios de crítica literaria. ?Fusión de las civilizaciones. ?El cristianismo. ?La violencia. ? III. Nacimiento de la idea de la evolución a consecuencia de las guerras por la independencia de las naciones. ?La formación histórica del derecho y la conciencia jurídica. ?La evolución es lo contrario del progreso. ? IV. Tocqueville y la marcha necesaria hacia la igualdad. ?Proudhon y las objeciones de Marx. ?Proudhon abandona la idea de la necesidad; el progreso moral. ?V. El progreso en la literatura democrática. ?Teoría de P. Lacombe. ?Sus caracteres ingenuos e ilusorios. ?Las confesiones que encierra sobre la democracia. ? VI. El progreso real o técnico de la producción. ?Ojeada sobre el progreso de las máquinas. ?Ideología contemporánea. .


ANEXO
LA DESCOMPOSICIÓN DEL MARXISMO

PREFACIO. ?I. Formación de las utopías. ?Paso a las reformas sociales antes de 1848. ?Ascensión de los obreros a la pequeña burguesía mediante las asociaciones de producción y mediante el trade-unionismo. ?La paz social en Vidal y en Considérant. ?II. Luchas de pobres contra ricos. ?Los blanquistas. ?Intervención de los Partidos. ?El Estado popular y sus aparatos. ?Recuerdos de la Revolución [Francesa]: identificación establecida entre el régimen feudal y el capitalismo. ?Ascensión del proletariado a la burguesía mediante la autoridad. ?III. Dualismo en el Manifiesto Comunista: medidas revolucionarias y teorías cercanas a las de los socialistas utópicos. ?El temor que sentía Bernstein en relación con la falta de capacidad política de la socialdemocracia. ?Abandono del marxismo por parte de los políticos. ?IV. Diferencias entre Marx y los utópicos. ?Nada de crítica jurídica de la propiedad privada. ?El sofisma de Thompson y de Pecqueur. ?La organización de la producción realizada por el capitalismo. ?La regularización de los salarios mediante el equilibrio económico. ?Trabajo futuro documentado en las costumbres legadas por el capitalismo. ?V. Lo esencial de las ideas revolucionarias de Marx: idea de clase. ?La vieja teoría de la destrucción del Estado. ?Los intelectuales. ?Analogía entre la revolución blanquista y la teoría hegeliana, según Bernstein; sus diferencias. ?Los mitos sociales. ?VI. Renacimiento de la idea revolucionaria: papel de F. Pelloutier. ?Reacción del sindicalismo sobre los marxistas. ?Depuración del marxismo. ?Huelga general. ?La democracia y el trade?unionismo protegido. ?Imposibilidad de prever el futuro. ?Los renacimientos.

Colección
CRíTICA DEL Dº: ARTE DEL Dº
Materia
JURIDICO, FILOSOFIA DEL DERECHO
Idioma
  • Castellano
EAN
9788498368451
ISBN
978-84-9836-845-1
Depósito legal
GR. 2160/2011
Páginas
240
Ancho
17 cm
Alto
24 cm
Edición
1
Fecha publicación
17-06-2011
Número en la colección
99
Rústica con solapas
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