ALMA, CORAZON Y VIDA (RAYMOND CHANDLER)

El Hemingway

El nombre de Hemingway representa para cualquier lector de novela norteamericana, o simplemente de novela o de literatura en general, una referencia ineludible, un hito insoslayable en el desarrollo de la narrativa del siglo XX. El aficionado al género de misterio, por su parte, asociará inmediatamente la obra de Hemingway al surgimiento de los autores norteamericanos, en especial los de Black Mask y más particularmente Hammett. Chandler exponía esta cuestión en El simple arte de matar:
No es fácil decidir ahora, aunque tenga importancia, cuán original fue en verdad Hammett como escritor. Fue uno en un grupo, el único que logró el reconocimiento de la crítica, pero no el único que escribió o trató de escribir verdaderas novelas realistas. Todos los movimientos literarios son así: se elige a un individuo como representante de todo el movimiento; por lo general es la culminación de éste. Hammett fue el as del grupo, pero no hay en su obra nada que no esté implícito en las primeras novelas y cuentos cortos de Hemingway.
Y sin embargo, por lo que sé, es posible que Hemingway haya aprendido algo de Hammett.(II, 1107)

Al mostrar el paralelismo y la rivalidad entre los dos novelistas Chandler se hacía eco de una opinión que era común desde hacía ya años, como se observa en la campaña de promoción de El halcón maltés, publicitada por el editor como «mejor que Hemingway» en un anuncio aparecido en el New York World, el 10 de marzo de 1930. Pero el lector de Chandler sabe que «el Hemingway» ?sic? es además un personaje de Adiós, muñeca. Y no un personaje cualquiera sino un policía. Y no un policía cualquiera sino uno de Bay City, traslación literaria de Santa Mónica, pequeña localidad cercana a Los Angeles que Chandler usó como escenario para varias de sus novelas (Adiós, muñeca, La dama del lago, La hermana pequeña y Playback) en las que encontramos a sus policías más violentos y brutales. Entre ellos el Hemingway, es decir, el sargento Galbraith. El encuentro entre Galbraith y Marlowe se produce en la consulta del doctor Amthor, una especie de vidente charlatán cuyo ayudante ?el mugriento y maloliente indio Segunda Cosecha? propina a Marlowe una paliza al sentir que el detective mete las narices en los asuntos de su amo. Tras la paliza aparecerá la pareja de policías mostrando un trato despectivo hacia Marlowe. Surge entonces el destello de ironía. Marlowe llama «Hemingway» al poli que lo está maltratando: «Escucha, Hemingway ?dije?. No repitas todo lo que digo» (293). El policía se irrita cada vez más, no comprende por qué lo ha llamado así ?«No llego a entender por qué me llamaría Hemingway ?dijo el gordo?. Yo no me llamo Hemingway» (293)? y presiona a Marlowe para que se lo aclare. Y de nuevo aparece la humorada genial por parte de Marlowe:
El gordo se encogió un poco, dobló ligeramente las rodillas y me echó su aliento a la cara.
?¿Por qué me has llamado Hemingway, pichi?
?Porque hay señoras delante. (294)

La respuesta de Marlowe, que en realidad no significa nada, supone únicamente una bravuconada para no arrugarse ante la presencia de la policía. Pero a la vez es una broma literaria por parte de Chandler. Una broma entre iguales, podríamos decir, una broma entre dos de los grandes de la literatura norteamericana, porque Chandler llegaría a considerarse uno de ellos, como le confesaba a Hardwick Moseley: «Aunque yo fuera el mejor escritor de este país, y con dos excepciones probablemente lo soy, aún seguiría siendo un escritor de misterio» (RC,171). El nombre de Hemingway no es, por otra parte, una referencia literaria o cultural aislada en la serie de novelas sobre Philip Marlowe, sino que aparece entre otros ilustres como Proust, Pirandello, Cervantes, Shakespeare, Emily Brontë, Samuel Pepys, Pagliacci, Mozart, Bach, Rembrandt, Browning, Kachaturian o T.S. Eliot. De hecho, incluso el propio nombre del detective es un homenaje al dramaturgo isabelino Christo¬pher Marlowe, como se nos recuerda en El largo adiós.

Índice

I
EL HEMINGWAY

El Hemingway .
El detective sentimental .
Fin de cita o puntos suspensivos .

II
EL ENGRANAJE

Los policías de Chandler .
La policía, los delincuentes, la ley y los ricos: el engranaje .
La policía y la ley .
La policía y Marlowe .
El alma de la policía .

III
DEUS EX MACHINA

IV
ALL THAT IS SOLID?

El eslabón perdido .
El resto de la cadena .
El alcohol .
El sexo .

V
LOS SERES HUMANOS

El pacto traicionado .
Los seres humanos .

VI
LA LEALTAD

La percepción de la lealtad .
La lealtad en los policías .
Tal vez fuera por sus ojos .
La transferencia de la lealtad .
Marlowe y los clientes .
Marlowe y los policías .

VII
ALMA, CORAZÓN Y VIDA

Alma, corazón y ¿vida? .
Marlowe pobre .
La soledad de Marlowe .
La transferencia de vida .
La alteración del orden .
El contacto con la vida .
El alcohol .
La ironía de Marlowe .
El ajedrez .

VIII
EL LARGO ADIÓS

Del género de misterio a la narración mainstream .
El enigma Lennox .
La elegancia no comunicable .
Sírvase una copa mientras me afeito .
Las relaciones sexuales de Marlowe .
El sol también estornuda .
El fin del caso Lennox .
El enigma Wade .
El largo adiós .

EPÍLOGO.?DIARIO DE DOS DETECTIVES RECIÉN CASADOS .

BIBLIOGRAFÍA .

Colección
LV - OBRAS GENERALES
Materia
OBRAS GENERALES
Idioma
  • Castellano
EAN
9788498361483
ISBN
978-84-9836-148-3
Depósito legal
GR. 2249/2006
Páginas
296
Ancho
14 cm
Alto
21,5 cm
Edición
1
Fecha publicación
15-12-2006
Número en la colección
4
Rústica sin solapas
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